“Annabelle: la creación”: el regreso de la muñeca maldita

Sin dudas, “El conjuro” es una las marca más fuertes y taquilleras del género de terror del siglo XXI. Y mucha gente se podrá preguntar: ¿necesitábamos una precuela de un derivado de la franquicia original? En este caso, la respuesta es un rotundo sí. Porque “Anabelle: la creación” se sostiene por sí misma. Y logra su cometido: ser una gran historia de horror.

La historia

Esta vez la ficción nos sitúa en la década de 1940, en algún lugar rural de Estados Unidos. Los títulos se inician con la creación de la muñeca. El creador, Robert Mulligan, y su mujer perderán a su hija en un accidente. En un intento por darle vida a la sombría casa azotada por la tragedia, 12 años después reciben a un grupo de huérfanas y la hermana Charlotte.
Sin embargo, las niñas comenzarán a notar presencias extrañas. Especialmente Janice, que sufre de polio y camina con dificultad, y Linda (interpretada por Lulu Wilson, a quien ya vimos en un escalofriante papel en “Ouija: El origen del mal”). Será Janice quien se encuentre con la diabólica muñeca y desencadene nuevamente la maldición.

Los elementos

Existen varias razones que convierten a “Annabelle: la creación” en una buena película de terror. En primer lugar, es la más independiente respecto a la historia de la franquicia creada por James Wan. Y por primera vez no se menciona al matrimonio Warren. Su estilo de época y su fotografía se destacan con una cámara voyeurista y por momentos disrruptiva. Y se notan influencias del cine de terror más reciente (“La llamada”, “Jeepers Creepers”) en un universo que siempre hizo más referencias a los clásicos de los `60 o `70.

El director y el guionista

Para la segunda parte de “Annabelle”, se mantuvo al mismo guionista de la primera: Gary Dauberman. Responsable también de la próxima “The nun” y del equipo creativo de la remake de “It” que llegará en septiembre. Sin embargo, hubo un cambio en la dirección y fue el sueco David F. Sandberg (“Cuando las luces se apagan”) el que imprimió un pulso que superó a su predecesora.

Las conexiones

Aunque la narrativa no necesita vínculos con “El conjuro” y sus derivados, lo cierto es que está lleno de referencias ocultas que completan el relato. No sólo se conecta con la primera parte sino que también sienta las bases para la próxima instalación: “The nun”, que llegará en 2018.

 

 

 

NOTA DE: Carina Rodriguez